Mostrando entradas con la etiqueta Harold Land. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Harold Land. Mostrar todas las entradas

jueves, 18 de septiembre de 2014

HAROLD LAND: Choma (Burn)

HAROLD LAND:
Choma (Burn)

- Harold Land: Saxo tenorn.
- Ndugu: Batería.
- Bill Henderson: Piano & piano eléctrico.
- Bobby Hutcherson: Vibrafono y marimbas.
- Harold Land, Jr.: Piano & piano eléctrico.
- Woody Theus: Batería.
- Reggie Jonson: Contrabajo

01. Choma (Burn).
02. Our Home.
03. Black Caucus.
04. Up and Down.

Originalmente grabado para el sello discográfico Mainstream, MRL 344 en 1971.

Boplicity Records.
CDBOPM 026
CD 2014. REEDICIÓN.


Harold Land, Choma (Burn) (Bobplicity Records, 2014)

Interesante y a la vez curiosa grabación esta reedición que comentamos del saxo tenorista americano Harold Land. En Jazz Recordings ya hemos comentado alguna grabación de este excelente músico, en concreto uno de sus mejores discos, The Fox.

La reedición que se comenta y publicada en el presente año, resulta chocante, o incluso se podría calificar de diferente a consecuencia de la sonoridad tan distinta a la que Harold Land nos tenía acostumbrados en sus grabaciones de los años 50 y 60 y muy en concreto por su presencia en el quinteto de Clifford Brown y Max Roach.

Choma (Burn) es fruto de la colaboración que llevaron a cabo el saxofonista Harold Land y el vibrafonista Bobby Hutcherson a finales de lo años 60 y principios de los 70. Una relación que trajo como resultado la publicación de diversos discos, algunos aparecidos a nombre de Land y otros a nombre de Hutcherson. Este que comentamos es el segundo que el saxofonista llevó a cabo para el sello discográfico Mainstream, y se trata de una producción escasamente corta en minutaje, tan solo treinta y cinco minutos, y configurado por cuatro temas de larga duración la mayoría de ellos.



Harold Land, Choma (Burn) (Mainstream Records, 1971)

La música que se puede percibir en este disco se encuentra influenciada por las sonoridades de los años 70, en donde la aparición de la fusión electrónica y las sonoridades de grupos como Miles Davis marcaron el inicio de esos años. “Black Caucus” es un claro exponente de lo señalado que junto a una exhuberancia sonora procedente de las percusiones y al sonido del vibráfono de Hutcherson nos retrotraen a la sonoridad de ciertos telefilms también de esa misma época. El tema que da nombre al disco participa de los elementos señalados pero así mismo de ingredientes de un hard-bop muy aguerrido y de ciertas aportaciones procedentes del movimiento free.

Las interpretaciones más canónicas, por decirlo de alguna forma, son los temas “Our Home” y “Up and Down” que con sus sonoridades a soul, funk y blues, todo ello aderezado con ciertos planteamiento de straight ahead jazz permitirán al aficionado disfrutar de las contribuciones solistas de Harold Land y Bobby Hutcherson, así como las contribuciones de Ndugu a la batería, la de Reggie Johnson al contrabajo y las del piano del hijo del saxofonista, Harold Land Jr.

Una interesante propuesta musical, que sin ser un disco imprescindible en la discografía de Harold Land, por el contrario nos permite comprobar su evolución y aportación musical al jazz.

jueves, 20 de septiembre de 2012

HAROLD LAND: The Fox

HAROLD LAND:
The Fox

- Harold Land: Saxo tenor.
- Dupree Bolton: Trompeta.
- Elmo Hope: Piano.
- Herbie Lewis: Contrabajo.
- Frank Bulter: Batería.

Grabado el Agosto de 1959, en Radio Recorders de Los Anegeles.

01. The Fox.
02. Mirror-Mind Rose.
03. One Second, Please.
04. Sims A-Plenty.
05. Little Chris.
06. One Down.

Contemporary Records.
OJCD 343-2

Portada CD Harold Land, The Fox (Original Jazz Classics, OJCCD 343-2)

Portada original de 1960 primera edición del LP, Harold Land, The Fox (Hifijazz 612)

Remasterización portada original del sello Contemporary en 1969,
Harold Land, The Fox (Contemporary Stero S7619)


El disco que se comenta no es ninguna novedad discográfica, pero ya hace algún tiempo que estaba buscando el que se puede considerar como el mejor disco del saxo tenor, Harold Land, The Fox. Toda una joya musical que no muchos aficionados suelen reconocer a pesar de la extraordinaria calidad que atesora. Harold Land fue un músico cuya aptitudes interpretativas no siempre fueron bien entendidas, sino más bien al contrario, subestimadas e infravaloradas. A pesar de ello, Land dejo suficientes pruebas de su contrastada calidad como músico en un buen número de grabaciones, una de ellas es la que comentamos, The Fox.

Land fue un músico que desarrolló su estilo dentro de la tradición del hard pop, pero con el tiempo este estilo se decanto por un sonido más duro y rocoso, procedente de la influencia de John Coltrane (como ejemplo de lo comentado se puede escuchar la grabación Harold Land Quartet-Jazz At The Cellar 1958 –Lonehill Jazz, 2007- acompañado de Elmo Hope, Scott LaFaro y Lennie McBrowne; toda una demostración de poderío interpretativo y musical, con temas que superan en ocasiones los quinces minutos). Land obtuvo un enorme reconocimiento musical cuando se unió al quinteto de Clifford Brown y Max Roach en el año 1954, con esta formación llegó a grabar y actuar hasta que en el año 1955 abandonó la misma para trasladarse con su familia a la ciudad de Los Angeles. 

Una ajustada y precisa opinión de este disco nos la proporciona el crítico musical Carlos Sampayo en su libro Nuevas aventuras del ladrón de discos, al afirmar que, “The Fox contiene todos los requisitos que requiere el placer de escuchar jazz para desatarse, en primer lugar, convicción y talento y, ya establecidas esas cualidades, cohesión, swing, imaginación y personalidad; es decir, es una música que cruje donde tiene que crujir y se desliza cuando hay lugar natural para deslizarse” (SAMPAYO, Carlos; Nuevas aventuras del ladrón de discos, 1ª edición Buenos Aires, Editorial Edhasa Argentina, pag. 37, ISBN 978-987-628-032-7). Atinada opinión que de alguna forma resume a la perfección las impresiones que se pueden extraer de la escucha de este disco.

The Fox se publico originalmente en el año 1960 en el sello discográfico Hifijazz (la portada original contiene una ilustración de Saul White cuyas gruesas pinceladas perfilan la figura de un zorro), con posterioridad la compañía discográfica Contemporary Records adquirió las cintas originales de la grabación lo que le permitió llevar a cabo una remasterización en estéreo del disco, en la portada del mismo aparece una foto de Land de perfil cuyo autor es Ray Avery (foto que ha sido utilizada en algunas reediciones musicales que se han llevado a cabo de discos de Harold Land, entre ellas el citado compacto de Lonehill Jazz).




Galleta y contraportada de la edición en LP de Contemporary Records.

Harold Land demuestra de una forma palmaria y muy en concreto a nivel sonoro, algunas excelentes cualidades como son la imaginación compositiva, el sentido del tempo, la audacia interpretativa en la búsqueda de ideas, así como un perfecto balance entre los momentos más relajados y los de más expresividad rítmica. La sesión de grabación a parte de tener el liderazgo del saxofonista tiene un segundo actor de muy alto nivel, este no es otro que el del pianista Elmo Hope. Hope interviene en la sesión de grabación como músico, compositor y arreglista, aportando cuatro estupendas composiciones. Elmo Hope fue otro de los músicos poco valorados en la escena musical, siendo en ocasiones ensombrecido por figuras del calado de Bud Powell o Thelonoius Monk. Hay que escuchar composiciones como “Mirror-Mind Rose”, en donde delicadeza, exquisitez, buen gusto y belleza se alían para conferir un gran tema, o “One Second, Please” y “One Down”, temas que presentan una riqueza e inventiva musical que demuestran el gran talento que tenía Hope como compositor y como músico. Baste leer la opinión que el propio Harold Land tenía de este músico y que aparece en la contraportada del LP: “Elmo era igual de talentoso tanto como solista que como compositor, pero con una diferencia. El expresa cosas en su escritura que no oyes en su forma de tocar. En sus solos es libre y enérgico, mientras que como compositor posee un profundo sentido de la forma. Sus líneas están involucradas, e incluso nunca pierde la continuidad. Elmo verdaderamente tenía un toque de genio. Yo estaba asombrado con él”. De la grabación también hay que resaltar el aporte musical del trompetista Dupree Bolton que contribuye con diversos registros en función del tema, ya sea con fiereza interpretativa; con un tempo más acelerado como en el tema que da título al trabajo; o en un tono más melancólico como en la balada “Mirror-Mind Rose”. 

Pero sin duda alguna el éxito de la presente grabación se basa en la cohesión y la combinación de diversos elementos, como son las excelentes y exquisitas composiciones que la componen (tanto de Land como de Hope) todas ellas basadas en un fuerte arraigo interpretativo; las aportaciones musicales a los vientos provenientes de Land y Bolton; las dinámicas solistas entre todos los músicos y por último la sensación de búsqueda continua de ideas para aportar al quinteto como unidad creativa, en muchas ocasiones por encima de las propias interpretaciones solistas.

Todo lo comentado hacen de este disco una joya que hay que descubrir y con el tiempo redescubrir. Pues sin duda alguna hoy en día se realizan muy pocos discos con las cualidades musicales que se han señalado.