jueves, 19 de abril de 2012

BRAD MEHLDAU TRIO: Ode

Brad Mehldau Trio:
Ode

- Brad Mehldau: Piano
- Larry Grenadier: Contrabajo.
- Jeff Ballard: Batería.

01. M.B. 7:46
02. Ode 6:20
03. 26 7:50
04. Dream Sketch 7:25
05. Bee Blues 6:42
06. Twiggy 5:42
07. Kurt Vibe 4:54
08. Stan the Man 5:24
09. Wyatt's Eulogy for George Hanson 9:23
10. Aquaman 4:49
11. Days of Dilbert Delaney

Producido por Brad Mehldau.
Todos los temas compuestos por Brad Mehldau

Todos los temas excepto 3, 8 & 10 grabados el 17 de Noviembre 2008
Temas 3, 8 & 10 grabados el 19 de Abril 2011

Nonesuch Records 7559-79628-4
CD-2012


Brad Mehldau Trio, Ode (Nonesuch, 2012)

Brad Mehldau no descansa (a lo largo de los últimos años ha enfocado su actividad creativa en diferentes ámbitos, ya sea en distintos estilos musicales como a nivel de formatos, pasando por conciertos en trío a piano solo y en dúo) y prueba de ello es que tenemos nuevo trabajo discográfico en el mercado a cargo de su trío ya consolidado como tal. Ode es la primera grabación en donde todos los temas de la misma se encuentran en su totalidad compuestos por el pianista americano (así como producidos) desde el compacto House on Hill (Nonesuch Records, 2005, aunque grabado a lo largo del año 2002). A pesar de ser su “nuevo” proyecto, la mayoría de los temas se encuentran grabados en el año 2008 y tan sólo tres de los mismos han sido registrados en unas fechas más recientes, en 2011. 

A lo largo de estos últimos tiempos no cabe la menor duda que Mehldau ha crecido como músico, e incluso en una faceta que a lo mejor no se ha prestado una excesiva atención,  que es la de compositor. Mehldau es un ávido “constructor” de temas que le sirven para explorar su vena creativa en todos los aspectos, tanto a nivel musical (diversos tipos e influencias) como rítmica y armónicamente. En los comentarios a este compacto y no incluidos en la carpetilla del mismo, sino que constan en su página web, es posible apreciar la preocupación que Mehldau tiene por los títulos que asigna a los temas que compone. Mehldau afirma que “los títulos son una cosa divertida para mí. A menudo son el último elemento de una canción en llegar, y es escrito casi como una ocurrencia tardía. A veces tengo suerte y pienso en algo que coincide con el estado de ánimo de la canción, o, si la canción tiene una idea musical específica o filosófica detrás de ello, incluso tengo más suerte si aparecen unas palabras que apuntan a esa idea, sin sonar demasiado pretencioso. Ser pretencioso es algo que quiero evitar con un título.” Y afirma de forma rotunda que, “siempre he estado celoso de los compositores clásicos de antaño y sus números de opus, asignar sólo un número al que vale la pena.”  De hecho él estaría de acuerdo en hacerlo como los compositores clásicos, para acabar reconociendo que “prescindir de los títulos en el ámbito del jazz podría ser para muchos como más pretencioso que incluso el título más ingenioso… Para el jazz en su propia esencia, supongo que sería absurdo utilizar un forma de nomenclatura proveniente de otro género musical”. Para acabar reconociendo que “no soy el único que tiene problemas para pensar en los títulos”. Es por todo ello que en la carpetilla del compacto da una cumplida y exhaustiva explicación de cada uno de los nombres de los temas, a quien los dedica y el porqué de ello (una oda). 

Por lo que se refiere a la música, encontramos a un Mehldau en estado puro, primoroso y habilidoso (como era de esperar), y en donde el trío se nos presenta como una arrolladora máquina de hacer música, perfectamente compenetrado y con momentos muy brillantes, sólo hay que escuchar como comienza el tema que da título al compacto y su posterior desarrollo (personalmente de lo mejor en esta grabación), o con temas de gran calado interpretativo y con momentos de gran vehemencia musical, como el sólo de batería de Ballard en “Stan the Man” o “Aquaman”. Apuntar así mismo, la composición “Eulogy for George Hanson”, una pieza muy abierta con pinceladas de elementos provenientes de la libre improvisación (free) que demuestra la extraordinaria empatía y sentido telepático que poseen estos tres músicos que elevan la interpretación hasta el punto de la máxima excelencia. También es posible percibir la increíble cohesión del trío en el corte que cierra el compacto “Days of Dilbert Delaney”, en donde la formación llega a momentos majestuosos y superlativos de entendimiento colectivo. 

Tanto Grenadier como Ballard disfrutan de su propio espacio interpretativo en muchos momentos y ambos son el complemento y principalmente los cómplices perfectos del trío de Mehldau, ardientes, acoplados y altamente creativos. Grenadier es un todo terrenos bregado en múltiples batallas, mientras que Ballard es puro nervio, vitalidad y ritmo. Con todos estos mimbres no era difícil que saliera una estupenda grabación, que se deleita de principio a fin y que con reiteradas escuchas gana enteros. 

Imprescindible para los seguidores a Brad Mehldau y para los aficionados al piano.

1 comentario:

  1. Buena reseña.
    Para mí uno de sus mejores discos con el que más disfruto.

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